Consejos para opositar

Consejos para opositar

Al acabar la carrera llega la que para algunos universitarios es la más temida pregunta: ¿y ahora qué? Ante ellos se abre todo un abanico de posibilidades del que tendrán que elegir una opción. Empezar a trabajar, hacer un máster, emprender, opositar… son muchas las opciones que se presentan ante ellos. En España, cada vez más universitarios lo tienen claro: la mejor opción es opositar. Ante el clima de empleos precarios y sueldos bajos, esta opción se presenta como la más atractiva para la gran mayoría de ellos. Pero no es nada fácil. Por eso, si piensas emprender este camino hacia el empleo público, aquí te dejamos unos cuántos consejos que te serán de gran ayuda.

Empezar con buen pie

Antes de ponerte a estudiar como un loco, piensa bien si realmente es lo que quieres para ti o simplemente la decisión de opositar la tomas por razones puramente laborales. Porque si solo opositas por el empleo en sí, pero este te horroriza (no hablemos ya de si tienes vocación), será mejor que descartes la idea. Claro que si no tienes dudas y estás convencido, adelante. Lo primero que necesitas para empezar el camino del opositor es encontrar todos los materiales que serán materia de examen, y ya de paso, enterarte cuándo y dónde será.  También es muy útil acceder a exámenes de otros años (si es posible) y preguntar a personas que ya han pasado por la misma experiencia.

¿Dónde estudiar?

El tiempo de preparación de las oposiciones es largo. Tremendamente largo. Por eso es una buena idea establecer una “base”, es decir, seleccionar un lugar de estudio. Elegid un sitio en el que os sintáis cómodos, en el que no estéis muy distraídos y en el que concentraros os resulte más fácil. Y cuidado, porque vais a pasar en este sitio mucho tiempo, así que escoged un sitio al que no le tengáis especial cariño.

La organización lo es todo

Ahora vamos con la parte más importante de todo el proceso, la que marcará la diferencia entre sacar las oposiciones o no sacarlas. La organización. Lo primero que tenéis que pensar es qué horario os vais a poner. Como consejo, es mejor ir de menos a más, para acostumbrar al cuerpo al estudio concentrado. Sed realistas, no empecéis pensando que vais a poder estudiar 12 horas seguidas el primer día.

Cuando tengáis el horario, mirad el temario al completo y distribuidlo en el tiempo de la mejor forma que creáis. Lo ideal es que cada día consigáis retener cada vez más información, y que no lleguéis al último tema sin tener ni idea de qué trataba el primero. Para eso podéis repasar de vez en cuando los temas y autoexaminaros. Así comprobaréis si estáis estudiando correctamente.

Algunos opositores dudan de si ir a academia o prepararse las oposiciones por su cuenta y riesgo. En este punto hay que hacer un ejercicio de sinceridad. Si realmente pensáis que podéis solos, porque sois personas con fuerza de voluntad suficiente para cumplir vuestros propios horarios y no necesitáis ninguna ayuda con los temas, enhorabuena, no necesitáis ninguna academia. Pero si no, una academia puede ser una buena solución para llevar los temas al día y autoimponerse disciplina, y, por qué no, un punto de moralidad.

La vida más allá de las oposiciones

Opositar es un trabajo no remunerado. Requiere toda la atención y puede llegar a ser agotador. Por eso, después de pasar largos días estudiando, hay que salir, divertirse, en definitiva, vivir. Porque si no las oposiciones se convierten en un castigo más que un trabajo, y en consecuencia la moral, y por tanto el rendimiento, van empeorando, lo cual es malo para el objetivo final, que no es otro que sacar las oposiciones

A esto hay que añadir que es normal que os saltéis vuestro propio horario. La mayoría de las personas no saben ser su jefe, bien por falta de disciplina, bien por falta de costumbre. No pasa nada, es humano. Lo que no podéis dejar de lado es una actitud positiva durante todo el proceso. Si tenéis en mente las oposiciones como algo que os puede mejorar la vida, como algo bueno, es más probable que las saquéis, solo por el hecho de que tenéis esa ambición.

Conclusión

Opositar es una opción tan buena como cualquier otra para un universitario que acaba sus estudios, pero tiene el extra de que debe hacer un esfuerzo extra para conseguir el empleo, que por otra parte suele ser de por vida. Buena suerte a todos los universitarios que se deciden por este largo camino hacia el empleo estable.

Deja un comentario

Cerrar menú